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domingo, 20 de noviembre de 2022

Película: Catherine called Birdy

Naturalmente, dado su nombre, asocié esta película a Ladybird, de la hermosa e inspiradora Greta Gerwig (ámola a ella mas no tanto a aquella producción). También se me vino a la mente Enola Holmes por ese estilo medio modernoso de contar una historia antigua con una adolescente como protagonista que tiene algún tipo de funny banter con la cámara. Por suerte Birdy se alejó tantísimo de esta última.

Es muy facil ir de la autoreferencialidad al narcisismo. Ir de una historia centrada en un personaje a bancarse un monólogo que no aporta novedades. Sorteando todos estos peligros, la película cuya directora es Lena Dunham (lo descubrí en los créditos finales), contó con una historia rica y sincera. ¿Qué denota a una película como "sincera"? No lo tengo muy en claro, pero es lo que esta película transmite.


Birdy se siente la protagonista de su propio show, tiene amigxs y hermanxs a quienes ama desde su selfabsordness propia de la edad, sin indagar mucho en emociones que exceden a sus propios problemas. No lo hace sino hasta avanzada la peli, donde es esa actitud de mirar hacia afuera, de observar a lxs otrxs y querer ayudarles más allá de ayudarse a sí misma, marca un punto de desarrollo en su personaje. Esto a su vez, pone en movimiento reacciones en otros personajes, es decir que cuando se deja de resistir a sí misma, y empieza a conectar con su propia ética y bancarse sus decisiones incluso cuando no siempre la dejen bien parada, es que afecta a su entorno de la forma que siempre quiso.

Al inicio de la peli, ella es una dramática transitando ese mágico período de su vida en que una niñita se convierte en una mujercita. Contrario a alguna exposición de corte Disney, no hay mariposas que la ayuden a vestirse sino menstruaciones dolorosas que esconde bajo el piso del baño, idolatrías a ciertxs adultxs, problemas económicos y la salida del casamiento como respuesta. Casamiento forzado, claro. Ella tiene 14 años pero eso no importa en esta época, ni importa su opinión ni deseo. Queda muy claro el clima de la época en una conversación que tiene con su madre, Lady Aislinn, donde ella le cuenta que en su infancia, su padre la torturó con metal caliente a fin de hacerla obedecer. Por esa razon siempre apoyó la rebelión de Birdy, pero entiende el contexto social y no la quiere muerta por sostener sus ideales. Estamos caminando por esa cornisa de "las cosas son como son" vs. "el cambio se genera con la negativa a seguir por donde se marca".  Esto se ve varias veces más en la pelicula, como cuando el amigo de Birdy le cuenta que las formas de la vida son im justas e inamovibles, él queriendo ser un académico sin saber leer y condenado a cuidar cabras. También lo vemos en la decisión de su Tío George de casarse cuando "ni si quiera él sabe por qué lo hace". 

La película no teme abordar temas a los que cualquier escuela alérgica a la ESI escaparía y si bien en algún momento opone a las más queridas amigas en nombre de un chico, rápidamente revierte la situación porque su amor es más grande que un varón. También se aleja de el trope del progenitorx que tiene que morir para enseñarle su lección.

A lo largo de toda la peli, Lady Aislinn ha tenido abortos que toda la familia sufrió, mas no funcionan como un modo de castigo que la definen, sino que meramente la acompañan. Y también acompañan su deseo y calentura que tiene con su esposo. Ha parido niñes muertxs durante años, a quienes enterraron y de quienes Birdy se siente hermana, por quienes siente nostalgia. Me sorprendió que en medio de todos sus propios conflictos asolescentes, siempre gritara durante los partos de su madre "quiero conocer al bebe", mientras la sacaban a rastras. Es ahí donde se ve la tridimencionalidad de su vida y del gran material fílmico. La película no es ella en un momento con un problema, la película es un fragmento que comprende mucho más que ella.

En un momento muy "Mujercitas" de Greta Gerwig, Birdy defiende el honor y valor de su mejor amiga Aelis haciendo una elocuente exposición de las injusticias de las mujeres en ese contexto. Un llamado a la humanidad y la empatía. La declamación que la saca a Birdy de sus propios mambos y la obliga a mirar al costado, pero también a ser conciente de todo el tablero en el que están. 

Dos cosas que me gustaría mencionar: ella está buscando quien la rescate a lo largo de toda la película (sin dejar de ser su propia rescatista en más de una ocación) y encontrandose con figuras de hombres que caen de ese alto estandarte, incluso si une de ellos la rescatara. Son humanos, no hay blanco y negro, no hay roles paradigmáticos, por lo menos, no en la mirada de quien nos guía a lo largo de sus aventuras. La otra mención que no quiero dejar pasar es a la mágica y triste Ethelfritha quien tranquilamente podría haber sido un personaje chato y "sin nombre". Ella nos abre la puerta a las complejidades del matrimonio y de las conceciones que requiere la época. También nos abre la puerta a un mundo propio del cual solo vemos una abertura. Ella no se explica, ella inspira y asusta, ella es una de las tantas guías de Birdy. También lo es su humano e imperfecto tío. Todos los personajes requerirían su propia película para explicar y acompañarlos ya que aquí no se lo hace en detalle, y sin embargo es la sal que realza el dulce de la torta. 

El desarrollo de personaje es honesto e inocente, especialmente cuando Birdy trata de comprenderse a sí misma. Ella no es perfecta, ni "pulcramente imperfecta". El conflicto de la pelicula no se limita a ella. Nos abre el paraguas de personajes, vidas, situaciones, dinámicas. Nos encontramos con formas de comportarse que tienen que ver con la época y que están desarrolladas desde un lugar lúdico, valioso y tierno. Ella está viva.

 Se me escapó alguna que otra lágrima.



lunes, 12 de septiembre de 2022

Abandono

El retrato del altillo devuelve mi mirada cansada

¿de qué me sirve esconder esa sombra?

La extraño. Extraño su rudeza que desconozco,

sueño con su violencia

salivo por su ritmo certero

mas le temo cuando la descubro 


quiero compartir esa penumbra, manchar a los que creen que soy pulcra

y sostener en alto y al unísono

las dos voces que me integran

que son tres


mi espíritu santo coce con su hilo la liminalidad 

dejo de caber en el molde, mis huesos crecen a pesar de que les instruí no disrumpir

fueron, fuimos, ¿fui? muy clara cuando les dije: no se muevan

no importa si me atacan, yo aca me quedo

pero luego grito "¡traición!" cuando los demás avanzan y me dejan.


erupto crisis y calmas

no hubo ataque sino erosión en el tiempo de la piedra seca

vaciándose, extirpando vitalidad desde adentro


cada tanto ese vacío genera caídas y roturas, el molde se deforma

y agradezco el lugar de romperme y dejarme ser bestia, 

de permitirme crecer, incluso de manera deforme

de a ratos exacerbada y desesperada, que me atraviesa la piel

revela mi horrenda cara 

que muestro al sol

dejo de sostener el manto que me tapa

exhalo y cierro 

los ojos en un acto de paz.


Me dejo ir para que las lombrices hagan conmigo 

y hagan de mí, algo nuevo.

sábado, 4 de marzo de 2017

Cuando calumniaron al Diablo

     Hoy en un café me puse a leer un artículo sobre la imprecisión de la figura del "diablo" en la Biblia, sobre cómo realmente fue una construcción paralela y dadora de forma al discurso biblico. Se mencionaban los diferentes nombres que hoy le conocemos pero que en ningun texto representaron a la misma "persona", entonces se planteaba la pregunta de cómo o porqué hoy armamos el perfil del Diablo-Satán-Lucifer torturador de almas pecaminosas... Y me puse a pensar, en realidad si el diablo (la ficción católica) fuera realmente malo como se lo perfila, no torturaría a aquellos que cumplen con su deseo (maldad, pecados..) sino que los recompensaría. La idea de que castigue a los traviesos suena más a que el Diablo-malo fuera en nombre de la religiosidad que golpea a sus ovejitas a fin de que no se salgan del camino, es decir que no sería algo separado u opuesto del Dios-bueno, sino un sirviente suyo. Así el Dios católico dejaría el trabajo sucio de convencimiento y educación en manos de su amiguo el Diablo. Dios como la ley y el diablo como el policia con el fierro. "No hagas porque Dios todo lo ve". Pero ¿si ese Dios todo poderoso no estuviera observando? La idea es que nunca te salis con la tuya porque SIEMPRE hay alguien que mira... pero digamos que justo se le metió una basurita en el ojo a Dios y el obediente católico podría tranquilamente pecar, entonces si antes no lo hacía no era por amor a Dios, sino porque sabía que su acción no pasaría inadvertida. Es decir que se crian a los siervos religiosos con el alimento Pavloviano de "si haces algo malo te castigo"*, por lo que el hacer buenas acciones carece de mérito porque su fin último es egoista, es para salvarse a uno mismo. Aquel aprendizaje que imparten ciertas religiones deriva en seguidores obsecuentes que no piensan por sí mismos sino que cumplen. Una religion basada en el castigo es una religión con malos parenting-skills.
                   Todo esto me lleva a que la ausencia del mal no equivale al bien, es decir que no son opuestos, no son esa dualidad subyacente a todo como nos vienen diciendo desde hace siglos. Sin querer robarle palabras a Sartre, en mi opinión existen el Ser y existe la Nada, y cada uno agrupa dentro de ellos diferentes capas que luego connotamos negativa o positivamente. Porque bien y mal son subjetividad, provienen de la mirada del espectador-hombre ante una situación. Las cosas son buenas o malas para alguien, no lo son en sí, es decir que no existen valores comunes totalizadores e inmanentes. Hay sí y no, existencia efectiva y no existencia, gris y color (blanco y negro para mi es la mirada estrecha como de quien pretende que Capitalismo y Socialismo son cosas opuestos... otro post). Gris no es en mi mente un color meramente, sino la falta de tono. Lo es para mi porque ademas de espectadores somos actores, entonces reinterpretamos las cosas constantemente para sacarlas del mito de la "objetividad" y hacerlas nuestras, la vida es para cada uno porque la única vida que conocemos es la que se ve desde nuestros ojos. Por eso digo mito, por eso me opongo a la idea de bien vs. mal como algo preexistente, objetivo, indudable; sugiere una mirada externa a todos, totalizadora y reguladora... pero si tal mirada existiera no tendríamos acceso posible a ella por lo que todo intento de objetivizacion o ideas reguladoras son en consecuencia inventos del hombre puestos en una boca mucho más grande e imposible de comprobar. 
                    No soy del todo pesimista, de hecho, no soy atea (otro post... ) pero hablando sobre las palabras que se ponen en boca de ese Ser que nos garantiza el bien y la justicia, me causa gracia que inconcientemente la gente continue haciendolo. Lo veo como quien le habla a su espejo y pretende que la figura del otro lado del espejo tiene la verdad. Ponen sus palabras, sus pensamientos en boca de un ser superior -que los avala- y de allí sale la discordia inter-religiosa y porqué en mi mente no es tanto un acto de fe sino de inclinación y creencia. El otro día escuché en la calle a una señora mayor decir "Dios sabe porqué hace las cosas". Tambien enganché un documental sobre una Iglesia Baptista que atacaba (literalmente) a los gays argumentando que su Señor no los quería y que eran pecadores y que su Señor los salvaría a ellos-los-puros porque eran elegidos y vivían bajo sus leyes, etc etc. Es increíble como todos le ponemos nuestras creencias a la imagen que tenemos de Dios en vez de dejarlo hablar... porque ¿quien lo escucha? Cada vez más veo similitudes con El Mago de Oz porque retrata a la perfección el poder de la creencia puesta en una imagen que al final del dia no ejerce su poder como Ser en sí sino como imágen tranquilizadora. No se necesita más que una idea, una necesidad para que las personas empiecen a usar la cita de autoridad más perfecta e incomprobable. Si yo quiero Dios dice que soy la reina del mundo y el fundamento es el mismo que poseen las religiones que dicen "Dios quiere esto.. o Dios piensa aquello...".
                      En aquél artículo Diablo-reivindicador señalaban que "Satán" es un término hebreo para denominar "adversario" o "acusador", utilizado anteriormente como adjetivo (qué interesante nuestra costumbre de objetivizar/personificar adjetivos). Continuando con sus argumentos para iluminar la razón de nuestra concepción actual de Diablo, marcaban que en la biblia no existe como tal aquél personaje que hoy conocemos como Diablo o rey del inframundo (muy pagana esta idea). Y no puedo más que concluír con que este personaje no es más que un intento de polarización y control* que nos hace volver a la falsa dualidad inicial. Por esto mismo me gusta tanto El nombre de la rosa, porque trivializa al Mal, lo saca de su pedestal religioso y lo pone por fuera, en las personas mismas. En la historia de Eco, el mal no es el enemigo a derrotar, sino que es el fanatismo por erradicar ese mismo Mal: es el hombre que se mira al espejo y escucha hablar a su imagen, es la serpiente que se come la cola, es el heroe intentando huir de su destino. Y lo irónico es que  la maldad que intenta combatir el asesino de la abadía, termine siendo su accionar mismo aunque él nunca lo llegue a ver porque era avalado por su Dios contra el Satán, del adversario, el libro prohibido. Ese es el peligro del falso-dualismo-objetivo perpetuado por algunas religiones, esta idea de hablar en nombre de Dios (razón por la cual en la Edad Media habia lectores aprobados para acceder a ella, como si eso no fuera menos contradictorio) en donde cada uno termina repitiendo lo que cree con la espada todo poderosa de la "verdad divina" en su mano.

domingo, 22 de mayo de 2016

Reflexiones al paso VI

Cuando pienso en música pienso en las melodías y en las letras, en cómo haría primero para inventarme una canción. Pienso en las letras, todo bien. Pienso en la música y.... siento como si ya todo estuviera creado, la música que conozco está tan arraigada a mi ser natural que siento que ella misma lo es. Pero hay miles de notas y sonidos e instrumentos, no hay chances de que se agoten las posibilidades de creación. 
 A mi las letras se me dan fáciles, a mi y creo que a gran parte de la gente porque es el mundo que nos enseñan, que está en todos lados, en la comunicación, en el pensamiento, en los conceptos, y por ende en las cosas mismas... Ahora, la melodía. Me gusta creer que así como yo me entiendo con las palabras hay quien se entiende con las melodías y puede crear, así como yo con una oración, un bello movimiento de sonidos. Creo que alguien que puede crear música ve lo intangible, lo inefable. Sí, las palabras también lo son pero conceptualmente están ligadas a las cosas que se pueden ver. La música... descubre las conexiones invisibles que se ajustan a sentimientos sin racionalizar, son expresión pura. Por eso me gusta tanto la pintura o el dibujo, porque es eso, expresión pura. Quizás por eso me cueste tanto en este momento de mi vida, la razón sentó su gran culo en la silla de mi ser y aplastó un toque el sentimiento y la expresión más infantil, la que no se media o controla.

O quizás, razón y sentir son lo mismo. Escribir y musicalizar es lo mismo. Sólo que hay quienes nacieron predispuestos a algo, a ver esas conexiones invisibles que los otros no ven. Quizás un músico piensa lo mismo sobre la escritura y se sienta en el mismo lugar de admiración y asombro ante fuerzas/lenguajes que no termina de entender.

Reflexiones al paso V

¿Porqué si hay muchas mujeres juntas haciendo musica o alguna actividad lo primero que llama la atención es su género? Los varones más varones dirían "es un cotorrerío"... y si hay un grupo grande de hombres juntos no llama ninguna atención específica y no levanta ningún juicio sobre el hecho de ser hombres. El amigo Freud y todos esos malditos ingenuos bastardos que ponían al hombre como LO primero-básico, y a la mujer como lo segundo-derivado se nos metieron en el subconsciente. Pero por suerte a ese subconciente cada vez lo visualizamos más. Y observamos que se nos metió debajo de la piel, pero que no es nada "natural".
Ahora miro un grupo de hombres y me extraña no ver una presencia femenizada. Ahora veo un grupo de mujeres o disidencias y no me llama la atención, simplemente es. 


Ésta entrada la escribí en el 2016 y hoy puedo decir con una sonrisa en la cara, que la modifiqué porque yo soy otra. Porque los tiempos han cambiado. Qué refrescante ver que las cosas cambian, te hacen sentir libre y no en una cárcel del eterno retorno o la eterna ceguera. Dejamos de naturalizar ciertas cuestiones para asumir la responsabilidad de los cambios. 

El cambio es natural, pero cierta característica de este sistema nos convence de que las cosas son de una forma fija. Eso mismo pretende mantener un status quo de beneficios. Quienes se oponen al cambio son las personas a cuyos priviliegios les tiembla el piso; quienes no quieren una modificación del lenguaje o que se les llame la atención sobre sus actitudes. Algunxs de ellxs argumentan que estos cambios son arbitrarios y "moda" sin entender que esa misma postura de quietud es algo arbitrario y una moda que el mismo sistema sostiene. 
No hay nada fijo. Sostener algo que ya no funciona o que lastima por el hecho de "defender la cultura o la tradición" es violentar la realidad con una idea. 

Reflexiones al paso IV

Disputas morales, bien vs. mal. .... ¿y esto? ¿De donde? ¿Porqué? ¿Aplicado a dónde? Se dice que esta disputa es cristiana, entonces previo a esto, ¿qué mentalidad se tenia respecto de la vida? Como si bien-mal fuera algo posterior y antinatural... pero quizás siempre estuvo sólo que expresado de diferentes formas. Hoy está expresado en estas dos palabras, lo racionalizamos y los convertimos en conceptos madre. Antes quizás estaba expresado en un animal enemigo, en los cielos, en la tierra, en la luz o la oscuridad. 

Imágenes y conceptos a mi parecer son LA dualidad. 

Ahora, todo concepto fue creado a partir de alguna imagen/situación/sucesión de eventos o materias de la vida.... Si "bien" y "mal" surgieron de la vida misma, entonces son igual de reales que cualquier cosa, lo que quizás es más artificial es su forma dual contrapuesta. Queremos analizar y encontrarle el sentido a las cosas, eso implica reducirlas a su formato mas simple y para ello están las categorías de bien y mal que abrazan, tomándose de las manos y envolviendo todo entre ellas. Y entonces lo que queda en el medio ¿qué es? 

Reflexiones al paso III

Así como escondemos lo que nos causa vergüenza, la pelea o enfrentamiento es algo sensible que suele reservarse para el momento a solas, y donde se expone, vuelve a todos incómodos. Como si fuera algo a: mejor no hacer, o que la pelea es un mal signo respecto a una relación. 
Pero a veces el enfrentamiento es necesario para marcar los limites, aclarar, descargar. No tiene porqué ser malo y sin embargo así lo tomamos. A mi entender, lo más sano es descartar lo que ya no sirve, descargar los sentimientos que se oxidan ante la inacción antes de que empiecen a enmohecerse y adherirse a uno. Para mí, enojarse con alguien, exponerlo es largarlo, una vez que se larga se puede olvidar y superar. Lo que es diferente a agarrásela contra todos y estar enojado siempre, eso ya no es una liberación porque realmente no vacía los problemas que se tienen con los demás, porque el problema es de uno. Y nunca se liberará, por más que se pelee con todo el mundo sino hasta que se enfrente con su fuente: uno mismo.  Largar energía por largar, es más un gasto que otra cosa. Devolver la energía hacia aquello que nos la suscita, eso es energía bien canalizada. Ahí devolví el golpe, de otra forma es como si largáramos golpes al aire sin terminar de ver a nuestro enemigo... porque ese golpe, ese grito es para uno mismo, y no terminamos de poder calzarlo en ninguna víctima.
Y pasa que ante no encontrar la razón del enojo,se inventa conflicto en ámbitos inocuos y se guardan rencores. ¿Porqué? Porque guardar un rencor significa que lo que se quería gritar, quedó adentro (o a quien se lo quería gritar, no le llegó). Al interpelar con un otro lo que buscamos la mayoría de las veces no es (como egocéntricamente podría pensarse) decir lo que se piensa, sino recibir la respuesta deseada a lo que digo. Una forma infructuosa de controlar -quiero que actúes como lo harías en mi fantasía-.
Entonces te partís en dos y una parte tuya te reclama algo que la otra defiende o refugia.

Una forma de gritarnos -liberarnos-  es la actividad fisica o el arte*. No hay que tener miedo al enfrentamiento con un otro, hay que ejercitar ese musculo. Es necesario y no hay xqué tomarlo dramáticamente o cargarnos para después de eso xq justamente su función -bien aplicado- es liberadora. No es nada artificial, es parte básica de nuestra forma humana, entonces hay que permitirla. Es como si alguien no quiere cagar porque considera que es feo y prefiere no hacerlo, pero eso es... parte de la forma humana, y toda forma de liberación que se encuentre en la vida, sea emocional o física, hay que permitirla y llegar al día de la muerte lo más ligero y divertido posible.

* ¿qué es EL arte? Alto artículo tiene..

Reflexiones al paso II

Cuando te conquistaban o te esclavizaban en la antiguedad, te cortaban la melena. Simbólicamente te separaban de tu registro, de tu historia, de tu ser.

Reflexiones al paso

Funny Shaving Comic¿Porqué separan baños de hombres y de mujeres? No es por nada sexual creo, es para propiciar la privacidad de ambas partes pero más que nada me suena, para mitificar a la mujer. Para que el hombre no se entere de que ella caga, huele y se tira pedos. Porque hombre y mujer se ponen fachadas que en la convivencia se exponen...... hasta cierto punto. La mujer también quiere preservar este mito para no ser juzgada como la "desagardable" que hace esas cosas xq seria como una revolución individual. X más que se compartieran los baños habría incomodidad e intento de ocultar eso. Incluso cuando es con pares sel mismo sexo. Hacemos de cuenta que somos perfectos, o más bien, que no somos imperfectos. Y eso, ¿porque? ¿Para qué querríamos pretender eso si estamos todos en la misma? Todos lo sabemos, así ha sido siempre, la ciencia estudia esto, lo expone. ¿Porqué tanto tabú, miedo y juicios... propios? Las mujeres sangran una vez al mes, a veces hay "pedos vaginales", pedos reales, humillaciones, confusiones, ... no le pasa a uno, le pasa a todos. Entonces ¿porqué nos empeñamos en esconderlo? Mee hace acordar a los años 50 por ejemplo (ando viendo Mad Men) en que la mujer era una cosa linda para tener y ella se vendía de esa forma. Tener una opinión o peor, ir en contra de la del marido/hombre, era castigado incluso desde el interior de la propia casa.  Había que ser el modelo de perfección, incluso habían revistas específicamente dedicadas para decirle a la mujer cómo ser menos ella y más "ELLA".



Represión

Leyendo sobre Guyo Sember me encontré con esto: 

"En la formación docente en educación física en los años '70 predominaba un modelo elitista, autoritario, rígido, reglamentarista, y aparecían las huellas del origen militarista de la carrera: formaciones, uniforme, y prácticas de sometimiento a través del 'bautismo' a los ingresantes. Los programas de la carrera se basaban en estereotipos de género -danza sólo para mujeres; el turno noche estaba reservado para hombres- y los cursos no eran mixtos. Salvo algunas excepciones, los docentes brindaban muy poco margen para el debate y la participación activa. Predominaban las prácticas reproductivas y enciclopedistas -como la mayoría de las instituciones educativas de la época- con una sobrevaloración de los procedimientos (técnicas) por sobre la reflexión y la creatividad."1

Qué extraño que siempre que hay algún poder violento externo que intenta dominar un contexto, lo hace refugiado a través de las normas y reglas, que siempre tienen aquella sombra de lo correcto/ lo moral subyacente... cuando en realidad, simplemente son normas recopilativas, generalizadoras que castran el individualismo a favor de una identidad de grupo, cuya principal característica en contraposición con la anterior, es que, la identidad de grupo puede forjarse y controlarse artificialmente, y por ello, se presta a ser atado a los hilos de una mano dominante. 

Pensé en todas las dictaduras que han habido, el surgimiento Nazi, en los usos y abusos de las religiones, y sin ir muy lejos en un ejemplo tan real como ficticio: Harry Potter... en tiempos en que el Ministerio de magia intenta controlar a los opositores, los que ven la nube negra que se acerca. Llena de reglas al colegio, deja en claro los polos "esta persona está bien, ésta no", y lo más significativo de todo es que corta los recursos de la educación. 

Quemar libros, prohibir libros, censurar libros... 

Me divierte que los opresores se la agarren con un libro, algo que alguien escribió, ficción, opinión, ciencia, historia... Es en situaciones extremas como las que mencioné antes en que se ve cuales son los hilos reales que orquestan nuestra idiosincracia, nuestros valores, nuestro futuro. Los libros. El pedazo de una época que alguien deja para la siguiente. Es el aprendizaje indirecto de nuestros predecesores. Esto es lógico y sin embargo siempre que pienso en aquellos tiempos en que los Nazis hacían pilones de libros y los quemaban, yo pensaba: pero la gente sabe, por más que se maten los libros, la gente por su cuenta es capaz de racionalizar, ¿qué tanto influiría quemar una obra o texto? ... pero después pienso: no es UN volúmen, sino que son TODOS los volúmenes de un libro. Lo hacen desaparecer. Es una lección menos para la posteridad, para la actualidad. Es la forma más explícita de callar voces, es la metáfora de lo que se le hace al pueblo "estoy quemando este libro pero en realidad es una advertencia de lo que te puede pasar si hablás de más". Quizás sean libros que no relaten más que amores o pesares ficcionales... pero aún así son... voces. 

"Era un lector inquieto, muy informado e interesado en las problemáticas de la época. Cuestionador de los modelos tradicionales y orientados hacia el rendimiento, intentó convertir en contenido pedagógico aquellas experiencias que había vivenciado en el deporte recreativo, social y comunitario en el Ateneo de Lomas y en otras instituciones...     Su compromiso y su militancia lo llevó a ser uno de los líderes del Centro de Estudiantes en una lista combativa que intentó resistir la decisión de Perón y cuestionaba abiertamente las posiciones conciliadoras, ya que para él se avasallaba el derecho a estudiar dignamente y la medida atentaba directamente contra la calidad educativa de la formación docente. Participó activamente en las clases públicas, asambleas y marchas que se hicieron a la Plaza de Mayo para protestar contra esta injustificada e irracional medida.
"2

lunes, 16 de mayo de 2016

Qué lindo que es el canal Encuentro

Me gusta ver el trasfondo de la historia o imaginarme la realidad sucia y áspera, lejos de la historia encapsulada y pulida por el tiempo. 

Ej.: ver una iglesia gigante.... ver cómo se construyó. Es una forma de desmitificar las estructuras o hechos históricos. 
Ver las estatuas de los diferentes santos alrededor del vaticano... entender quienes decidieron los santos que aparecerían ahí. 
Saber que los reyes de antes tenían guardias que los protegían y darían la muerte por ellos.... e imaginarme a esos mismos guardias luego de su trabajo, de su turno laboral, acostándose a la noche ¿qué significaría su vida, su idiosincracia, más allá de sus obligaciones?
Imaginarme a los primeros Griegos que veían al sol y lo llamaban Apollo, o veían el poder del agua y lo llamaban Poseidón.... y luego con el pasar de las generaciones, aquellas representaciones como intentos de acceder a la naturaleza (no desde el conocimiento, sino desde la comunicación, acción entre hombres) que tomarían un estatus no sólo representativo sino paradigmático. 

Me llama la atención que Jesús haya muerto en la cruz y que LO que se levante para alabarlo, no es su figura o manos o símbolos con sus enseñanzas, sino el símbolo que significó su asesinato. La cruz... ¿porqué se lo recuerda a Jesús sufriendo y sangrando?

Formas geometricas consideradas divinas en la antiguedad por su simetría y precisión: círculo y cuadrado.
Las generaciones futuras suelen cambiar los conceptos que no les gustan.

Siempre que escuché sobre conquistadores antiguos, que lo único que querían y muchas veces morían por, era dominar todo, me llamó la atención ¿porqué no contentarse con lo que se tiene y desarrollar eso y llevarlo a su mejor estado? Creo que porque se temía que los demás quisieran conquistar el territorio de uno, entonces como medida defensiva, los atacaba. También por la idea errónea de que más es mejor. Los inicios de la dominación monetaria por encima del hombre, es decir aquello que se creó para facilitar la vida, terminó dominando y contaminándola.

¿Cómo es que la revolución Francesa no terminó con todo? Fue caos puro, muerte a los líderes y sus leyes, cortarle la cabeza al cuerpo Francés... Transición que duró sólo 3 años hasta que llegó Napoleón, y la cabeza se regeneró. No puede haber cuerpo sin líder, o quizás, el cuerpo necesita algo que lo unifique. Napoleón conquistó casi toda Europa hasta que se topó con Rusia... Rusia es increíble, parece ser la pared que se impone  fuerte, respondiendo únicamente cuando la violentan. Grande y fría se protege y parece una tierra aparte. 

Torre Eiffel, 7 mil toneladas de altura. La humanidad tiende hacia arriba. Se criticó a la Torre por ser muy industrial, no clásico, la audacia moderna, inútil, algo nuevo que recibió mucha oposición por parte de la opinión popular. Se terminó en sólo 2 meses y superó a la pirámide de Giza en altura.
Las construcciones de la antiguedad, edad media, etc.. llevaban hasta 2 siglos. No lo llevaba a cabo una única persona y muchas veces la cabeza central que lo planificaba o ideaba, moría antes de ver la obra terminada. Qué increíble la constancia y dedicación, el darle duro para adelante durante AÑOS para ver concretado un proyecto. Esa lejanía entre el objeto de deseo y la mente que lo piensa era la condición de posibilidad para su ejecución, lo que le daba el tiempo de maduración a las técnicas. Hoy es todo tan rápido, me convenzo a mi misma de que no es lo apropiado o de que no va a resultar siquiera antes de que pase un ratito de tener una idea. Imaginate la fuerza de voluntad para bancar eso durante tanto tiempo... Es así, si se quiere ganar, hay que ir para adelante. ¿Pero qué es ganar? ¿En la vida las reglas son tan claras como en el deporte, por ejemplo, o en la creación de un imperio? 

jueves, 5 de mayo de 2016

"Los Siete samurais" et moi

Ayer vi "Los Siete samurais" de Akira Kurosawa -debo admitir que no soy imparcial en este comentario, aunque... ¿algua vez se es imparcial en un comentario? Quizás la imparcialidad se refiere no a la opinión en sí sino a la predisposición previa a tenerla- y me pareció tierna, graciosa, y con sentimiento. No se si describiría como dramática, sino como algo que te afecta y te llega. Me pasó igual con "Barba Roja", esa sensación de ser interpelada, y no ser un mero espectador.

Hace tiempo que estoy pensando en historias y guiones de cine desde el lugar de la construcción, cómo pensarlos, cómo desarrollar una historia interesante y rica... Entonces atenta a esto observé esta peli. A los primeros minutos ya se planteó el conflicto y solución: un pueblo en peligro necesita contratar samurais para salvarlos de unos bandidos.... van a encontrarlos y luchar y ganar; entonces ¿qué va a suceder por las restantes dos horas? Y ahí es cuando se me pinchó la burbuja y me di cuenta que toda la carne de este guiso era no la historia argumental en sí, sino los pormenores, los detalles que la hacen real: lo que el director quiere expresar. Entonces vi que lo que tengo que tener en claro al escribir una historia, es: qué quiero decir, cuáles son mis objeciones sobre la sociedad, qué quiero salvar, qué quiero sentir y hacer sentir.... Y a veces nos enfocamos tanto en las metas y los puntos sobresalientes de la historia, que nos olvidamos del sentimiento submarino que los recorre, articula y da sentido al acto mismo de la escritura. 
Quizás es la mala costumbre de las películas yankees (que disfruto enormemente) con sus acciones puntuales que dan forma a la historia y con suerte la profundización de un personaje, en vez de la creación de una atmósfera.

Fue una experiencia similar a la de leer Lolita de Nabokov. Sé en qué consiste la historia, sé que este hombre mayor se enamoró de su hijastra y que planean huír..... pero la historia no es sólo eso. A veces estamos tan desesperados por que nos den nuestro queso, por que nos den lo que estamos esperando (como un beso o una escena de sexo entre personajes que dan mucha vuelta), que ni prestamos atención al resto. Yo leía Lolita y le encontré millones más de matices a una historia que pensaba lineal, simple y sin sorpresas. Me gustó lo que me encontré, pero también me causó tedio al querer comer el queso prometido y encontrarme con páginas y páginas que me apartaban de él. Creo que en ese caso, estoy sufriendo una re-educación por parte de Murakami. Ósea, el hombre es vivo y cada unas cuantas páginas te tira huesos que te mantienen entretenido masticando, pero sin que te des cuenta estás leyendo pasajes que podrían ser la "nada" para un productor de películas de Hollywood. ¿Qué pasa acá? Hay un hombre metido en un pozo y ve todo oscuro excepto 5 segundos de sol directo sorbe su cabeza que le cambian la vida, o un chico cuidando a un moribundo en el hospital y preparándole pepino para comer... Este autor nos saca el "¿qué pasa acá?" -la búsqueda constante de acciones- y nos plantea en cambio "¿qué significado le puedo encontrar a estas escenas?". 

Voy a ser muy sincera, terminé de leer "Crónica del pájaro que da cuerda al mundo" y lo primero que pensé fue: ¡Me encantó, pero no entendí nada! Había tanto del autor ahí metido, tanto chiste interno, psicología propia, metáforas por doquier, intrigas que quizás no buscan ser explicadas -como una película de Woody Allen-, había una persona detrás orquestando ese mundo. Y todos tenemos eso adentro, sólo que nos encontramos en un mundo donde la economía reina, y cuanto más sintético y al caso, y cuanto más rápido nos tires la acción, más felices vamos a estar. Y sin embargo, en "Crónica..." se te plantea el conflicto y 700 páginas después seguís intrigado y absorbido por el mundo que rodea a Tooru Okada; los personajes sin explicación y su vinculación con ellos. Este tipo de autores, vuelve a traer el detalle de las historias de antes, pero con un original giro moderno. Aunque uno, erróneamente podría confundir la modernidad con lo rápido, simple, carente de contenido o explicación. Todos usamos una computadora o un celular pero no tenemos idea lo que tienen adentro que los hacen funcionar así, si quedáramos varados en una isla desierta sin las principales cabezas que entienden su funcionamiento, no podríamos re-hacer computadoras. Vivimos en un mundo aparentemente simplificado, por ejemplo: la mitad de las tareas que se hacían hace 50 años hoy día podrían sintetizarse con un click, en vez de la búsqueda, la técnica y el camino. 

Búsqueda-Técnica-Camino. Eso fue lo que tuvo la película de Kurosawa. No importaban tanto los hechos básicos argumentales sino el camino que llevaron a cabo los personajes al buscar sus objetivos. Será porque es una película antigua de tiempos un poco más rebuscados y diferentes, será que soy muy nostálgica, será que simplemente las cosas cambian pero no por ello deberíamos olvidar lo que subyace. Sí, corremos el peligro de caer en un espiral cual "Medianoche en París", pero quizás no busco respuestas idealistas de tiempos pasados. Sino que no quiero olvidar el diálogo con esos tiempos, quiero hablar hacia adelante pero saber qué piso estoy pisando, sobre qué se construyó mi estructura mental/social. No quiero perder de vista el panorama. De alguna forma, me siento como el lector acostumbrado al narrador omnisciente que cada tanto le lanza gloriosos flashbacks: quiero conocer todo. Y me doy cuenta que sí, quizás encuentro apoyo en el pasado, pero no quiero cometer el pecado de la soberbia y pensar que el mundo comenzó cuando yo nací, que lo que hay no hay que cuestionarlo ni entenderlo. Quiero saber cómo funcionan las cosas, y por eso, yo -quizás otro no- necesito conocer, y encuentro placer en, ponerme en los zapatos de mis antepasados. Desde pequeña que observando fotos antiguas imagino historias sobre lo que vivirían esas personas. Soy quizás demasiado empática, pero encuentro en ello, una posibilidad infinita de sensaciones y de vidas. Como si al ponerme en los zapatos de quienes experimentaron el mundo antes que yo, pudiera vivir miles de vidas paralelas, como cuando leo. Y todos ellos son mis maestros y si ellos pudieron, hicieron, sintieron, entonces me vuelvo consciente de que no soy la única ni la primera, sino que soy parte de. Y es una sensación muy rica esta conexión como brazos largos que atraviesan lineas temporales y se sostienen de otros brazos, hace que re-signifique mi vida y no quiera caer jamás en la simplicidad de una vida materialista o chata que muchas veces olvida el camino y se queda sólo con las atracciones superficilales de corte Hollywoodense.

Entonces es por medio de las artes y la historia que se encuentra la conciencia casi paterna que nos educa para apreciar no sólo sus objetos de goce -libros, películas, música- sino también la forma en que vivimos nuestra vida, y lo que queramos aprender de ella. El camino, es la clave para escribir una buena historia, no querer apresurarse a los hechos volcánicos que a simple vista dan sentido, sino ir construyendo los pasos que los personajes dan en busca de sus objetivos.


Como último comentario, la peli de Kurosawa me re divirtió y me pareció super interesante que el personaje al que menos fichas se le daba, el menos "importante", resultara ser básicamente, el centro de la historia.

viernes, 4 de marzo de 2016

Memorias de una filósofa urbana

¿Les gusto?
Estoy leyendo poesía o cantando o simplemente hablando con gente. El público me devuelve la mirada. Lo hago para mí, porque me gusta, porque me saca de mi tan cómodo sillón emocional y me obliga a sentir. Pero... ¿les gusto?
¿Quién es ese "les", pronombre indefinido? Si ni siquiera los puedo identificar, ¿porqué me importa tanto su opinión? Si estuviera discutiendo esto con mi psicóloga, estaríamos escarbando en mi pasado, en mi relación con mi madre, en mi historia... Yo soy pura nostalgia, amo mirar hacia atrás, pero casi sin querer, estos días estoy mirando más hacia adelante. La verdad es que no veo nada, no entiendo a la gente que puede proyectarse y verse dentro de 5 años, ni aunque tuviera un plan sobre lo que quiero. No se, lo que sí sé es que quiero estar más presente en mi vida, en mis momentos y experiencias. Pero a la vez, no vivir mirando hacia adentro, sino hacia afuera. Es increíble lo fácil que podemos perdernos mirándonos el ombligo y estando pendientes de las nimiedades cotidianas, sobre dimensionando cosas que no lo valen. 

A veces recuerdo mis tiempos en la escuela, yo no fui de las que la pasaron "bomba", yo era de las que (se) sufrían en silencio, de las que padecían la necesidad de "encajar", de ser aceptada por algún grupo idealizado de chicas y se inventaba el maltrato tácito por no ser parte de él. Ahora miro hacia atrás y lo veo todo tan chiquito, si mi yo-de-hoy viviera esos momentos, me resbalaría absolutamente todo eso que en aquél momento me hacía sentir mal y debilitaba el autoestima. Hoy me daría risa. Si mi yo-de-ahora se pusiera los feos zapatos acordonados del colegio estaría aprovechando cada segundo del tiempo en aprender a tocar la guitarra, en salir a correr los fines de semana, en ponerme a grabar videos que más tarde se convertirían en películas caseras...

Entonces me doy cuenta de que estoy en la misma situación que mi yo-del-colegio: absorbida por el entorno y por problemas que no lo valen (diferentes, y sin embargo, los mismos). Casi que me causa gracia lo fácil que caigo en la misma trampa. Esa trampa es la creencia errada de que el valor reside en un otro, y es lo que nos distrae de nuestra misión en esta vida: pasarla bien, crecer, explotar de ser. En mi infancia era la aceptación de las chicas de mi grado, o la mirada de algún pibe. En mi pseudo-adultéz actual es el tener un buen trabajo, concretar mi sueño (todavía desconocido), compararme con mis contemporáneos y estar "mejor". Básicamente el cumplimiento de expectativas que... si lo pienso bien, están más alimentadas por un fantasma social, por el "les", que por mi misma. Irónicamente, la presión de llegar a ser mi mejor versión no es propia sino ajena. 

Si hiciera el ejercicio de imaginarme a mi-yo de dentro de diez años, me estaría mirando y riéndose de las bobadas que me preocupan hoy -así como yo me río de las de mi juventud-. Ella es la mejor y más sincera consejera de cómo llevar mi vida hoy día. La respuesta, sin querer sonar cursi, pero haciéndolo inevitablemente, está dentro de uno. La principal mirada que me tiene que importar es la mía. Pero a veces la mirada propia se contamina de la del resto, entonces todo es confuso y cuesta tomar decisiones: "¿esto es lo que quiero? ¿debería estar haciendo otra cosa? ¿está bien lo que hago o es por comodidad o miedo?". Creo que el sentimiento de querer mejorarnos es necesario para crecer, pero no cuando viene desde un lugar pre-juicioso basado en los "debería". Debería estar graduada ya, debería tener un trabajo dentro de mi rubro, debería estar aventurandome por el mundo, debería estar en una relación sería ¿tendré algo de  malo?, debería... Son todas cosas que deseo y sin embargo al ponerles el imperativo encima las convierto en obligaciones, presiones, en pesos que irónicamente no me dejan avanzar. 

Creo que lo primero que me diría mi yo-del-futuro es: dejá de pensar tanto en dónde están los demás, en si estás concretando tus sueños, en cuánto te demoras en saber qué querés hacer, en que si no hago ciertas cosas ahora -cual obligaciones- entonces mañana ya va a ser muy tarde. ¡Basta, por dió! Así no se puede vivir, es mucho peso, es un circulo vicioso -énfasis en la palabra "vicioso"-, es un freno de mano constante. Liberate y disfrutá lo que hacés y seguí buscando aquello que te da placer.


Cada tanto, como algún mecanismo automático de aprendizaje, se me vienen recuerdos de cuando era chica, escenas pequeñas pero significativas de mi vida que se me adhieren como expresiones metafóricas de problemas todavía no resueltos. Como aquella vez de excursión en Córdoba con el colegio en que fuimos a un "parque de diversiones" donde la atracción más deseada era el culipatín (una suerte de trineo que cae por un tobogán mediando la velocidad por medio de una palanca). Todos se lanzaban desesperados, divertidos mientras que yo... yo bajaba frenando. Y detrás mío se hacía una fila interminable de culipatines ansiosos, atascados detrás mio, como la caricatura de una ancianita tras el volante. Yo ponía el freno, tenía miedo...

El miedo es el paracaídas que nosotros mismos abrimos para justificarnos si las cosas salen mal, para "atajarnos". Y como en todo, las redes de contención que nos ponemos son las mismas que hacen que caigamos. Así, nunca nos terminamos de arriesgar entonces nunca nos lastimamos. Y como bien diría algún taoísta: sin lo malo, no se da lo bueno. Vivir es la armonía proveniente de la constante lucha de opuestos.

Hoy, mi yo-de-futuro y mi yo-niña me estarían diciendo: Cerrá los ojos nomás y disfrutá la caída.

Violencia de género

"Sí, es un mundo asqueroso este que permite que algunas chicas no volvamos a casa después del viaje de nuestras vidas, pero es más asqueroso el que tengamos miedo siquiera de emprenderlo.   

Yo no voy a dejar de ir a ningún Montañita que me apetezca sólo porque digan que estoy buscando la muerte. No, es lo contrario, estoy buscando la vida. La muerte me la dan aquellos delincuentes que ustedes, señor jefe de policía, señor ministro de Justicia, señor presidente o quién sea que esté encargado de detenerlos no han podido detener. - "

Revista Anfibia, en referencia a los dos asesinatos de las chicas en Ecuador


El otro día pensaba, ¿porqué cuando ando sola por la calle los hombres me susurran cosas, pero si ando acompañada de un pibe o alguien más entrado en años... nada? ¿Es porque si estoy con un pibe es que soy de él, entonces nadie más puede meterse conmigo? ¿Por qué, te pregunto a vos, desagradable, que me haces sentir incómoda en la calle, es que si no tengo la correa de mi dueño entonces soy tuya?

¿Porqué me vas a decir "feminazi", porqué? 
¿Porqué la violencia de género como el calentamiento global es el "invento" de algunos extremistas que están aburridos y quieren una causa por la cual luchar?
¿Porqué cuando reclamamos igualdad de género, unos cuantos hombres saltan a decir que eso es feminista y que es reclamar prioridad?

La verdad es que estamos en desventaja, y lo hemos estado, durante tanto tiempo. El hombre toma, el hombre posee, el hombre se satisface y la mujer da, o no, eso ni importa. ¿Si al hombre no le da miedo andar solo, porqué a la mujér sí? No es justo, no debería darnos miedo decir lo que pensamos o actuar como queremos. No es justo. 

Pero yo paso mucho tiempo de mi vida quejándome sobre lo que no es justo, no queriendo aceptarlo porque no debería ser de tal forma. Pero lamentablemente, para liberarse de ello, para cambiarlo hay que aceptarlo primero. Sin tabú de volverlo más realidad, aún. Hay que aceptar la sociedad en que vivimos, la gente desagradable y egoísta que anda por ahí, la historia que los viene sostentiendo y la mujer que permanece, mirando para todos lados porque no vale lo mismo que un hombre, para este mundo ella es una mercancía.

Esto es un error. Esto va a cambiar. La mujer ES.

viernes, 4 de septiembre de 2015

Identidad de Género - Parte II

Escucho y me planteo muchas cosas como:
-Yo nací mujer pero me siento hombre, o viceversa. 
-Tu hija se viste como varón, deberías darle más vestidos.
-Me gustan los hombres pero creo que es porque nunca pensé que las mujeres estaban en el menú también.
-Si coger por el culo hace que se transmitan enfermedades, entonces ¿está mal, es algo negado por la naturaleza o algún Dios?
-¿Porqué tengo que entrar dentro de categoría "hombre" o "mujer", porqué no puedo ser sólo "yo"?
-¿Qué es ser hombre o ser mujer? ¿Implica alguna determinación en mi forma de ser más allá de mi predisposición sexual estipulada?
-¿Si los Griegos, tantos años antes de Cristo tenían sexo homosexual, cómo es que se censuró tanto en los años subsiguientes? ¿porqué, por quién?
-¿La "confusión sexual" es algún error de la naturaleza? Y si lo fuera... no puedo hacer nada al respecto, entonces, porqué no aceptarlo nomás, no hiere a nadie. 


No hiere a nadie. Primer punto. Lo que a mi me gusta no tiene porqué afectarte a vos, si me gusta el helado de limón no significa que vos también lo tengas que comer, porqué debería defenderlo o disculparme. Si estoy violando alguna ley divina, nunca lo sabré porque ¿quién conoce alguna ley divina? NADIE, seamos honestos. Están las iglesias, los representantes, las sectas y religiones, pero ninguno sabe nada a ciencia cierta, son SOLO creencias. Una creencia literalmente forjada para ayudarnos y sostenernos la mano frente al vacío que es lo desconocido como la libertad o vida después de la muerte. La religión es el cuento que nos decimos, que nos sirve creer, y no desde una manera despectiva, sino útil, es eso. Y es valioso y válido por ello: estoy dispuesto a poner mi fe en algo que no conozco. Pero la verdad es que es MI creencia individual, -no importa si hay una gran mayoría del mundo que CREE igual, eso no lo hace más real o legitimo- no me da permiso de  someter a alguien más para que crea lo mismo.
Después de miles de años, la verdad es que somos principiantes, somos infantes en esta vida y pareciera que no nos acercamos a conocer las leyes del universo que deberían ser o que nos acerquen a planos más avanzados de vida. Hacemos lo que podemos con la única condición de no lastimar a nadie más, el tema es cuando por no lastimar a los demás nos lastimamos a nosotros mismos. 

Creo que es sano cuestionarse TODO, esta es la única pasada que vamos a tener en esta vida y más vale explorarla en vez de aceptar ciegamente lo que se nos ha dicho. Sí, se me da una norma que viene trabajándose desde hace años por otras personas que la vivieron, pero yo la estoy viviendo ahora, yo debería poder elegir aplicarla o no. Es como cuando un padre te dice: no hagas tal cosa proque yo ya la viví entonces sé que no conviene.... Todo muy lindo, pero VOS lo viviste, yo no, y hasta que no lo experimente por mi cuenta no voy a saber lo que siento, ademas somos todos diferentes, en una de esas, el efecto producido es el contrario. 

Normas: creo debemos ingerirlas en nuestra infancia, problematizarlas en la adolescencia y cuestionarlas-modificarlas en la adultéz. Prefiero verlas como una sugerencia amistosa en busca del bien común pero como se sabe, el bien de la mayoría no es necesariamente el bien de todos, entonces deben realizarse algunos cambios individuales. Se me sugiere que si nazco mujer entonces deben gustarme los hombres. Bueno, gracias, pero me gustaría experimentar lo que es hacerlo con una mujer, por lo menos para llevar la contra nomas y experimentar lo que se me niega de entrada. ¿Porqué se me niega, por aquellos conceptos definidos de género? ¿Qué es ser mujer, si soy homosexual dejo de ser mujer, si tomo hormonas masculinas dejo de ser mujer y me convierto en hombre? .... ¿Porqué es tan importante definir definir definir? Todo pasa por el lenguaje, incluso nuestras emociones pasan por el lenguaje muchas veces, pero pareciera haberse convertido en un déspota injusto y controlador (que irónicamente fue electo).

A fn de cuentas como ya djimos, hasta lo público pasa por lo personal, entonces lo que debería ser la autoridad última es lo que cada uno siente y dejar las leyes para el entorno del problema como articuladoras iniciales , pero saber que no sirven en lo que es casos particulares. Primero que nada: yo soy yo, no soy parte de un todo, entonces lo que creo está sucediendo en esta época es que se ha dado más lugar a lo privado y a la singularidad de cada uno, en vez de vernos como una masa unida hacia un mismo fin. Veo esta era como la adolescencia de nuestra vida (aunque en cada era se es niño-adolescente-adulto simultáneamente y según cada uno). Ya hubieron normas durante mucho tiempo, hoy día nos permitimos cuestionarlas en pos de una mayor libertad y aceptación para los individuos que no se sienten contenidos por el sistema. 

¿Está bien no encajar dentro de la casita feliz idealizada de familia, puedo no tener una pareja para el resto de mi vida, puedo tener parejas de diferentes géneros? Más vale que mis deseos sexuales no deberían definir mi forma de actuar ni definirme como persona, pero sigue habiendo presión por que lo hagan. Lo máximo a lo que podemos aspirar es respetar al otro mientras nos respetemos a nosotros mismos. Antes que nada soy una persona, la sexualidad y el género quizás son solo denominaciones para que el resto me entienda más instantáneamente y pueda introducirme en el sistema ordenado que me rodea. No tienen porqué ser definitorios de mi persona, son solo convenciones, ayuditas para que el resto no se confunda tanto. Ellas me deberían ayudar a expresarme más fácilmente, no deberían condicionarme a adaptarme a sus modelos estáticos y universales. Hubo una inversión de valores importantes en donde el lenguaje dejó de ser un medio facilitador de la comunicación y pasó a ser una herramienta de dominación y control. 

Es muy valiente quien se anima a seguir lo que siente y sus impulsos más allá de haber sido sometido a una repetición de conceptos y reglas que se contradijeron con ese ser más primordial. Es muy valiente quien cuestiona lo dado y se anima no solo a actuar sino a pensar, creer y sentir lo que realmente siente. Creo que el tema de este artículo comienza en la sexualidad y el género, pero desemboca en algo más profundo y abarcativo que es los sentimientos personales. Hay que darle más lugar a lo que cada uno siente, no deberíamos tener que ir a cursos de yoga mágicos para estar en contacto con nuestro chi o con la energía del universo o con nuestro niño interior. Mi idealización sería poder acceder a eso directamente, siempre desde el respeto a sí mismo y al resto. Estuvimos tanto tiempo adaptándonos al entorno -con sus objetivos económicos, políticos o sincretizadores- como si este entorno fuera más maduro y conveniente que el interior que es lo único que siempre vamos a tener y por medio de lo cual, aquél exterior nos atraviesa. El gran problema fue el desbalance de poderes, ¿porqué escucharía a alguien más que me dice qué sentir antes que a mi mismo? 
Con el fin puesto en la productividad, la pareja o la plata, muchas veces nos salimos de nosotros mismos, nos perdemos en el camino y nos dejamos absorber por cosas superficiales que nos arrastran hacia sus propios fines. Es cuando retomamos el camino y nos encontramos con nosotros mismos que realmente podemos caminar con peso sobre quienes somos y hacia donde queremos ir. 

Identidad de Género

Trasgénero, bisexual, andrógeno, homosexual, nada, parece ser que lo heterosexual quedó en último lugar. Aquello que en algún momento fue la norma, hoy día se corre para darle un lugar más protagónico a otras formas antiguamente ignoradas, negadas y castigadas. Entramos en un siglo de "libertades", de leyes quebradas, de cuestionamientos no sólo sobre costumbres sino sobre lo que está a la base de las costumbres: la construcción mental actual. Sería ingenuo decir que esto se dio de un día para el otro, mas fue un camino, un largo camino de experimentación hacia lo que hoy esperamos sea más aceptación propia. Se siente extraño pensar que algo tan simple como la aceptación no se pudo dar en los últimos veinte siglos. ¿Es algo tan descabellado?

No viví hace 30 años, o hace 100 años o hace 200 años, no sé cómo era el mundo, cómo eran las personas, más allá de los documentos que de manera mínima nos dan testimonio de esas épocas. Yo sólo conozco mi actualidad , que en su mayoría nunca se planteó ningún tipo de licencias sexuales, de hecho todavía había un miedo tácito a "sentir cosas por el sexo erróneo". Y de repente todo estalló, más y más personas influyentes se animaron a proclamar su identidad sexual diferente haciendo que el resto de las ovejas se sintiera cómoda admitiéndolo, y PAF! ¡sexualidad comodín para todos! ¿Dónde es que se fundamenta este cambio radical en nuestra forma de ver las cosas? ¿Es que hoy somos más comprensivos y empáticos con aquellas personas que se permitieron hacerle caso a sus impulsos "equivocados"?

Yo, particularmente no soy gustosa de las modas, no me gusta cuando de repente todos usan la misma ropa o escuchan al mismo músico o usan la misma remera de los ramones, me molesta la repetición vacía de ideas o tendencias. Por eso, me molesta que (si bien es un tema que apoyo) todos anden defendiendo a los gays o personas abiertas sexualmente. 

Hablando con amigos, siempre intento definir ¿qué es el género, hay un género de base que caracteriza nuestra forma de ser, como un perro Biegel es naturalmente cazador o un Caniche es más inocentón? ¿Qué significa ser varón o mujer? ¿Hay alguna actitud/forma de ser de base que nos identifica el género más allá de los órganos reproductivos? ¿Qué es lo que define la sexualidad, nuestras tendencias sexuales, nuestros apetitos? ¿Cómo fue que a lo largo de los años se haya DEFINIDO un género femenino y uno masculino? Somos millones de personas, todas diferentes, pareciera insólito tratar de agrupar personas definiendolas: mujer es pasiva, maternal, protectora; hombre es agresivo, territorial, etc. Es impresionante ver cómo se ha intentado meter a las personas dentro de estos moldes convencionales, ¿tan desesperados estamos por definir, echar luz, entender, descubrir(nos)? 
No hay que olvidar sin embargo que la religión jugó un papel importantisimo en este juego de poner etiquetas: el bien, el mal, lo sagrado, lo profano, el fiel creyente, el sucio pecador, etc. Son las reglas del juego, y cada personaje cumple un rol dentro de un sistema que articula todo simultáneamente. Es necesario, entonces mantener algún tipo de balance en la estructura y que no se desmorone: los sistemas económicos y religiosos cumplían esa tarea de mantener la quietud o mover según su conveniencia hacia el fin deseado. Es material explícito y público ver de qué manera la religón por ejemplo manufacturó conceptos por medio de concilios para definir lo que sería más conveniente que las personas pensaran. Literalmente un grupo de personas se puso a idear qué es lo que el resto debería no solo pensar, sino CREER.

Vemos los años 50 como epítome de represión, caretaje, convencionalismos, imagen perfecta opacada por una oscuridad creciente, enfermiza deseando salir. Ser homosexual en esa época era castigable por la ley, un hombre que gustaba de otros era "menos hombre", era una abominación a la historieta de jugar a la casita, de la estructura familiar: mujer, hombre, niño. La verdad es que la sexualidad no es controlable, es algo con lo que se nace o que se desarrolla pero en definitiva no puede modificarse voluntariamente. Es lo mismo que nacer y sentirse heterosexual o nacer con ojos celestes o un retraso mental, son todas cosas que SON. Durante mucho tiempo la pregunta fue ¿cómo modifico esto? en vez de ¿cómo acepto esto? ¿Cómo me adapto más a la norma aprobada y apropiada que alguien más eligió para mi? Regirnos según valores y leyes externas es lógico, al nacer los padres y la sociedad tienen que poner límites para garantizar la sociabilidad y bienestar genera. Pero lo que no es lógico ni sano es que esos valores nunca sean puestos en duda o que peor aún, no garanticen aquellos sus cometidos, y al contrario resulten en malestar individual.

Todo hombre es parte privado, parte público. Hay cosas que sólo yo puedo entender o conocer, imaginar o soñar, que no puedo comunicar o no me pueden comunicar. Hay cosas que compartimos entre todos, que definen cómo debemos comportarnos, que nos atraviesan y sin embargo no lo hacen de igual manera para cada uno. Es decir que incluso lo público se asimila de manera privada. Entonces, es insólito pensar que lo público tiene más valor que lo privado, que la norma externa deba pesar más que las tendencias y deseos individuales. ¿Porqué tantos de nuestros antepasados sufrieron adaptándose a una vida a la que se sentían atados por un deber invisible? Esta no es la época mágica y dorada de liberación y la anterior fue la de la oscuridad y represión. Cada tiempo tiene sus pares de opuestos en menor o mayor grado, es decir que lo que hoy resulta represivo, en 10 años pueda romperse y airearse como hoy se airea el tema de la sexualidad. 

No deseo adentrarme en el tema moral y lamentable de que hayan personas que piensan que tienen derecho a decidir sobre la vida de los demás y lastimar o incluso matarlos por defender SUS propios valores, o los de alguna creencia religiosa. Mis planteos y cuestionamientos pasan más por el ¿qué es lo que soy? ¿quién define lo que soy? ¿hacia donde debería inclinarme, hay alguna forma correcta e incorrecta de ser? ¿Mi sexualidad viene prefijada desde el nacimiento? ¿Ser "mujer" o ser "hombre" más allá de la construcción social armada a su alrededor, tienen alguna definición más natural y básica? ¿Es lógico pretender agruparnos en grupos de género para identificar cómo somos o deberíamos ser?

lunes, 22 de junio de 2015

Cuerpo a Cuerpo

Es muy loco pensar que quizás no sos la persona que mejor se conozca; vos, vos mismo. ¿Cómo podría ser eso, si estas con vos desde el nacimiento, conoces toda tu interna interna, tu historia? ... Y sin embargo hay cosas nuestras que se nos escapan, cosas que se filtran al exterior y que no tenemos presente. 

Podemos saber cómo nos sentimos al decir algo pero no cómo nos vemos o qué expresión tenemos al decirlo. No sabemos cómo es que caminamos en determinadas situaciones, más que nada porque nos la pasamos en la mente en vez de EN EL CUERPO. Estamos acostumbrados a vernos frente al espejo con expresiones neutras pero en TODO (típicamente) registro fotográfico disponible estamos con una gran sonrisa o una pose específicamente diseñada para la cámara. Entonces es lógico disociar mente con cuerpo ¿quién es esa persona de la foto? Puedo recordar como se ve mi cara pero ¿puedo identificar mis expresiones, mis ademanes, mis tics? La verdad es que no porque no podemos mirarnos desde afuera. Y es el OTRO el que ve tooodo eso a lo que nosotros no tenemos acceso. Es increíble, pero cierto.

¿Quién es esa persona? ¿Si me veo de espaldas me podría reconocer, o si veo mi silueta caminando? ¿Qué tanto más o menos es lo que ve el otro desde su lugar externo? ¿Qué tanto de eso que ve es significativo con como yo me siento o como soy realmente? (nos podríamos ir muy fácil a la pregunta del ser, del ser real, de la percepción; ¿cuál de todos es el que predomina, son muchos diferentes o es uno? etc etc...) La pregunta puesta acá en cuestión es si proyectamos lo mismo que "somos". 

Quizás nunca lo sepamos del todo porque el que lo recepciona no soy yo, pero eso es lo más intrigante de todo: estamos entregando constantemente información nuestra a un público que nos mira y juzga y opina, información que quizás no tengamos ni idea que proyectamos. Estamos desnudos y ni siquiera sabemos cuánto de nuestro cuerpo está siendo visto. Sí, la mente es MUY importante en nuestro funcionamiento general, nos pasamos gran parte del día ahí, pero quizás no lo es todo y quizás en nuestra búsqueda interna nos estemos olvidando de algo muy importante, lo exterior. Un psicoanalista te va a decir que la clave para resolver(te) está en tu mente, pero creo que la clave está en toda nuestra unidad, cuerpo y mente. Y no digo hacer ejercicio para adelgazar 2 kilos, sino estar más en contacto con cómo percibimos las cosas desde el cuerpo, como nos movemos, qué tan fiel somos en nuestra expresión corporal a cómo nos sentimos... 

Tomar un poco más de conciencia en esa parte olvidada por la modernidad y no volvernos narcisistas, pero tener un poco más de conciencia de cómo se ve nuestro cuerpo, qué irradia, y qué es eso que está diciendo a lo que no le prestamos atención y vemos como algo tan ajeno.

martes, 9 de junio de 2015

Take me down to the Vatican City where the grass is green and the girls are pretty..

Hola, he vuelto. Muchas cosas en el aire, muchas cosas dandome vuelta en la cabeza estos días pero al cabo de dos segundos ya desaparecen y no estoy tan activamente desesperada como para anotarlas (yo, hace 5 años). Pero siguen apareciendo entonces sé que en el fondo están.

Es un tema tan agotado pero no puedo evitarlo, recien leí de vuelta sobre cómo la iglesia no acepta a los homosexuales y me pregunto, mayormente por ignorancia, ¿qué significa eso? ¿Que no aceptan su existencia, que son personas confundidas, que no tienen los mismos derechos, que tendrían el ingreso a una iglesia prohibido, que simplemente están en contra... ? Siendo algo que no afecta tu forma de ser, tu ética, es meramente una inclinación, un deseo... un "a mi me gusta la menta granizada, uy no, a mi el limón", no termino de entender cuál estaría siendo el sustento en contra. ¿Porqué rechazarlos? y ¿qué tanta fuerza/derecho tiene una institución religiosa como para decir que esas personas están equivocadas -especialmente cuando no hacen mal a NADIE-? Ya otro día me pondré a pensar sobre el matrimonio gay y la crianza de hijos, quizás deberíamos hacer un experimento a-lo-Segismundo en su torre. 

Me resulta chocante pensar que una religión, en teoría es abierta, es el amor hacia una creencia, una religión no rechaza "súbditos (?)", los bendice, y ella cuida de todos, ella busca ser un contenedor para todos aquellos que necesiten el calor y la protección (con variantes específicas en tanto a creencias que es lo que básicamente difiere una religión de otra). Entonces, lo que me sorprende es pensar que hay una religión ahí afuera que dice: vos no podes entrar, vos no sos bienvenido, a vos no te recibo en mis brazos... Me suena a una contradicción espeluznante. Cómo la Católica rechaza a los gays, cómo alguna otra rechaza a las mujeres, etc...

Lo que tambien me resulta espeluznante es cómo, con el cambio de una persona electa para de repente representar la cara mayor de una institución que le precede y controla, la gente está tan sujeta a creer todo lo que dice esta persona. O que si el anterior Papa decía algo y éste decía algo contrario, de repente el mundo de una persona se le cae abajo; ¿porqué? Porque no cree por su cuenta, adoptó la muleta de una religión para que le diga qué hacer; cuando una religión está ahí para guiar y contener, más no para direccionar una vida entera.

Creo que a veces las personas se dejan engañar -por otros o por sí mismos- al respecto de los roles que puedan cumplir sus semejantes, sus amores, sí mismos o incluso, sus creencias. A veces le atribuímos a determinadas personas roles que en realidad no les corresponden, muchas veces por temor a hacernos cargo de nuestra propia vida, por soltar y aflojar los miedos y ante la desconfianza del mundo exterior, confiar un poquito más en nosotros.

miércoles, 11 de febrero de 2015

Generaciones

Me gusta mucho saber que hay generaciones irrepetibles. No tanto que cada uno es un individuo, sino que hay generaciones enteras que comparten las mismas cosas. Me parece una sensación invaluable, y de hecho, irrepetible. Por más que alguien en el futuro vea los programas o libros que tenemos hoy, no los vivirá de la misma forma, no tendrá las mismas referencias culturales que orquesten el sonido de su interpretación, de su sensación (feeling). Me encanta.

Lo empecé a notar al buscar los animes que veía de chiquita y encontrarme con toda una nueva oferta, o pensar en mis películas de Disney de la infancia y ver que ahora hay toda una nueva generación, o pensar en una obra de teatro por ejemplo. Recién leía un artículo sobre Lewis Carrol donde decía que la primer adaptación teatral de la obra había sido en 1883 de mano de Henry Clarke, y que al mismo Lewis le había gustado mucho. Me inrtigó, me dieron ganas de ver una obra de hace 131 años... Ciento treinta y un años.

Entonces, sintámoslo o no, querámoslo o no, somos parte de algo grande. Somos parte de un grupo de gente que comparte chistes, crea significados, tiene historias similares... Un vínculo de vida irrepetible y especial. Y lo que más me gusta no es sólo apreciar mi hoy sino pensar en todos esos ayeres, en todos esos otros narradores como yo situados en diferentes generaciones. Somos parte de una línea temporal que no sólo nos conecta con nuestros contemporáneos sino con todos los que vinieron y vendrán.

miércoles, 31 de diciembre de 2014

The Lily maid

Me enamoré del poema de Tennyson, Lady of Shalott, quizás porque era el poema de Anne pero tambien por las ideas profundas que trata de forma simple y a base de simbolismos. Trata sobre una mujer encerrada que no puede mirar la realidad directamente por la amenaza de un hechizo razón por la cual mira el mundo a través de un espejo, a través "de sombras" con las que se tiene que conformar. Y día tras día sobrevive, se entretiene tejiendo, haciendo tiempo para no mirar hacia afuera hasta que finalmente la cara del amor la seduce a ignorar el hechizo. Y como fue anunciado se consume.

Siento que hubo tanta historia antes de mi tiempo, me desespera un poco la ansiedad de conocerla, o mas bien, de vivirla. Este poema increible de hace más de 200 años, las mitologías, los símbolos; antes de las ciencias empíricas, las ciencias casi espirituales. La pintura, el amor hace 200 años... todo. Me intriga y me hace sentir un poco más viva al saber que hubo todo esto y más, que nunca conoceré y que muchos ignoran. Cosas como las pequeñas historias de gente que no era "nadie". Me hace sentir viva saber que la historia no comenzó conmigo, sino simplemente mi propio relato en este libraco enorme. Y me resulta una fábula real, saber que existieron realmente. 

Del poema de Tennyson me interesó la idea medio Platónica de ver las sombras en vez de la realidad misma, y el tejido. Wikipedia me respondió esto:

"The theme of weaving in mythology is ancient, and its lost mythic lore probably accompanied the early spread of this art. In traditional societies today, wetward of Central Asia and the Iranian plateau, weaving is a mystery within woman's sphere. Where men have become the primary weavers in this world, it is possible that they have usurped the archaic role: among the gods, only the godesses are weavers.
In Greece, the Moirai, the Fates, are the three crones who control destiny, and the matter of it is the art of spinning the thread of life on the distaff. Ariadne, the wife of the god Dionysus in Minoan Crete, possessed the spud thread that led Theseus to the center of the labyrinth and safety out again."