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lunes, 12 de septiembre de 2022

Abandono

El retrato del altillo devuelve mi mirada cansada

¿de qué me sirve esconder esa sombra?

La extraño. Extraño su rudeza que desconozco,

sueño con su violencia

salivo por su ritmo certero

mas le temo cuando la descubro 


quiero compartir esa penumbra, manchar a los que creen que soy pulcra

y sostener en alto y al unísono

las dos voces que me integran

que son tres


mi espíritu santo coce con su hilo la liminalidad 

dejo de caber en el molde, mis huesos crecen a pesar de que les instruí no disrumpir

fueron, fuimos, ¿fui? muy clara cuando les dije: no se muevan

no importa si me atacan, yo aca me quedo

pero luego grito "¡traición!" cuando los demás avanzan y me dejan.


erupto crisis y calmas

no hubo ataque sino erosión en el tiempo de la piedra seca

vaciándose, extirpando vitalidad desde adentro


cada tanto ese vacío genera caídas y roturas, el molde se deforma

y agradezco el lugar de romperme y dejarme ser bestia, 

de permitirme crecer, incluso de manera deforme

de a ratos exacerbada y desesperada, que me atraviesa la piel

revela mi horrenda cara 

que muestro al sol

dejo de sostener el manto que me tapa

exhalo y cierro 

los ojos en un acto de paz.


Me dejo ir para que las lombrices hagan conmigo 

y hagan de mí, algo nuevo.

jueves, 29 de junio de 2017

Proceso creador

Te sentas frente a la hoja en blanco armado de pinceles y pinturas. Tomas de tu taza de desazón caliente y observas. La mueca pesada quiere tocar el piso. Te sentís desnudo de creatividad, la descrees, es un mito. ¿Cómo puede ser que no tengas nada para decir? Sentís que querés ser único, nuevo, abstracto; querés expresar aquello que nadie más. Querés invocar el espíritu que. Querés ser el primero en. Y te das cuenta de que todo eso no sos vos. Y te das cuenta de que nunca se es sólo (uno).

No existe la creación de cero, inmaculada, puramente creativa y desligada. Sería como pretender hablar sin palabras. Construimos a partir de y a su vez somos construidos. No hay concepción inmaculada, no hay aislamiento, la sangre es la misma. 
Todo lo que hay es hijo de... las formas, los colores, la matemática nacieron de la naturaleza (y el hombre las tomó y les dio nombre o línea). Esa madre naturaleza a su vez también es hija de...  Habrá tenido otra que la alimentara a ella de su pecho, que la gestara en su vientre y diera vida. 

Ya ves artista, todos tomamos de algún lugar. No pretendas desligar tu voz de la ágil corriente de voces que te conforman.

A. Serafina

miércoles, 26 de noviembre de 2014

Noche de Juerga

Que el vino te desarme las extremidades, que tu mente se deje violar por la pua que rasga violenta sobre las cuerdas de una guitarra que se tensan sobre tu sien.
Dejate volar, deja de pensar, dentro no hay nada y hay todo. Me dicen que viva este hoy que respiro con una mente que baila entre recuerdos; entonces, ¿dónde estoy parado? ¿Acá o ayer?

Miento si digo que sé qué hacer o cómo ser o si digo lo que soy y si soy lo que siento.
A veces pienso que soy más de una, y esa otra me esconde los sueños y pesares. No la conozco, esa otra parte de mi que me reduce a un fragmento.
¿Quién es aquél que oculta mi propia sombra... o quien me protege de ella?

Aura Serafina

sábado, 7 de septiembre de 2013

"Rapsodia de pieles" - A.S.

Hoy es tiempo de apertura
fuerte
de senos crujientes
Entre dedos inútiles que buscan sin buscar
Y encuentran el grito de dolor aullante
Y sutil entre sabanas pesadas
Húmedas
Que tiemblan y resisten el punzante deseo
De liberación.

Cómo padecen los grillos cuando quieren
Cantar y no llueve
¿Donde quedó el color de claros mezclados?
Cae una gota de sangre por la pierna rellena
Y el juego sigue rajuñando a besos.


Aura Serafina
(hoy estaba enojada)
Recital de Regina Spektor en Moscú

jueves, 25 de julio de 2013

"El Ahora Desnudo" - Aura Serafina

Qué difícil es y cómo duele
dejar a quien te quiere.
Ni importa un amor mal fundado,
la sensación de ser elegido, opaca el malestar
y valida el campo vacío.
¿Porqué a mi? Qué belleza ser querido...
Las manos se llenan por siempre en un destino
prefijado a encontrarse y besarse.
Pero cuando el día comienza a terminar
y ese bello aroma se extingue con la luz
Qué odioso es perder el calor del
que alguna una vez tuviste
y te fue arrebatado, niño encaprichado.
Agridulce es escuchar tu canción ahora
que no estás aquí para cantarla. La pienso, la canto,
la toco y retumba entre las cuerdas de
una guitarra que me es agua salada..
El sonido suena ya sin color, con grises en
un mentón que se arrulla entre temblores
tensados cubiertos de pena
al verse Uno,
un uno con sus brazos para abrazarse,
con sus palabras para enternecerse,
un uno con su corazón para darse amor.

Aura Serafina

-Love lost-...

sábado, 29 de junio de 2013

"La encantadora"- Serafina.

Ella, perra, te mira y te yerre
por sus costados excéntricos
y crueles.
Inalcanzables deseos de piel.

Ella, conquista con la mirada
Inspira felinos con su porte
Flotante, áureo.
Te suspira lenguas al oído.

Embrujadora de criaturas
Carga su entorno de magnetismo
Espirales y brújulas perdidas
En el océano de esos ojos.

Que a veces elige esconder
Por miedo a su efecto sobre barcos errantes
Que encuentra en alta mar.
Cuidando de que no descubran su escondite

Entre las rocas, sirena oscura
Perdida en su propia espuma salada
Ocultando un brillo que preserva
Ignoto.
Aura Serafina

domingo, 16 de junio de 2013

Tango de Olvido- Aura Serafina

Comienza a escucharse un nombre de vida francesa, de historias pesadas y amontonadas, un bandoneón. Una viola que dibuja paisajes suaves y ondeantes como caricias. El contrabajo acompaña con sonidos como los de un latir; quizás también un piano se escucha pero todavía muy bajo. Las parejas comienzan a bailar, carismáticas y jóvenes de coqueteos y conquistas.

La seducción y el abrazo calientan la noche que tiembla afuera, pero dentro, la milonga se prende con chispas que saltan para todas partes. Cadera con cadera, labios húmedos se rozan y cachetes apoyados como caricias felinas. El son de los músicos marca el ritmo para comenzar el más bello de los bailes, pero algo se pierde en el camino. La canción sigue pero los instrumentos, las parejas, la vida abandonan la pista una por una. Poco queda ya…

¿Cómo dejarle atrás cuando efervece el recuerdo de esas bellezas, los soles de tarde, los mechones sobre los ojos, la jovialidad, los primeros encuentros? Qué extraña la persona en la cual bifurcó… en algún punto, mi adorado. Ahora me pregunto ¿a quien fue que conocí, a uno, a todos? ¿De quien fue que me desenamoré; de uno, de todos?

Mis labios se parten dejando paso a las brisas del joven otoño y no tan lejano invierno que me encontró prematuramente. Ya en sus brazos sentía el frío, sus sabanas hace tiempo que no invitaban pero quise quemarlas con mi esperanza, con el baile, con el deseo del encuentro con aquél personaje que conocí… en un principio.

Recordando, re armando el rompecabezas una y otra vez, las historias se reescribieron de cuantas formas se me pudo ocurrir. Mismos elementos, diferentes verdades y visiones, ninguna menos dolorosa que la anterior. Dijo que me amaba. ¿Quién ama? ¿A mi? ¿Por qué…?  Fue un preludio en mi corazón, nunca fue plenamente. ¿Por qué se evaporó todo tan rápido, porqué murió antes de llegar a nacer?

Entre vueltas y enrosques el piano tocó toda la noche, siguió tocando a pesar de que no quedara ya nadie en la sala. Las cuerdas se pisaron unas a otras en su cansancio, en la desesperanza del brote blanco y negro que nunca llegó a ser un solo color. La música extrañó el sonido de los tacos arrastrándose en el piso, trepando una pierna empantalonada, seduciendo el espacio de auroras. Flaca, sola de vientos y violines y los más bellos razguidos ansiosos, fue sorprendida por la luz de una mañana fría y abandonada, el final de la noche de tango.

No fría, fresca. No abandonada, nueva. No final, sino inicio de un alba con sabor a sol.

Aura Serafina

sábado, 15 de junio de 2013

"La costumbre del paciente"- Aura Serafina

-No dejes de vivir, cuando las cosas se ponen mal. 
-Pero es mi primer impulso para calmar el dolor, para detenerlo. No quiero hacer nada, no quiero ver a nadie. Quiero perderme en…
-Es un falso medicamento. Es morfina que engaña y adormece, que termina de cerrar las puertas hacia la cura, que te promete liberación y te deja adentro. 
-Híper ventilación, llanto esperando en la cornisa para saltar... y volver a saltar, y hacerlo de nuevo. No quiero detener mi vida cada vez que me deprimio, quiero seguir viviendo... 
-¿Sentir en exceso es dejar de vivir o es vivir más intensamente, más conciente?
-(...) Cuando estoy cómoda es que no vivo. Las explosiones de sufrimiento me sacan de eso, sentimiento que fue puesto en espera. Una depresión en mi es signo de que en algún momento dejé de respirar sin saberlo, es el retorno.
Ahora el aire vuelve a entrar a mis pulmones, frío y seco, carraspeando las vías abandonadas. Toso y pienso: qué incómodo. No pienso: reviví.
Mi droga, mi morfina que me mantuvo plácidamente dormida durante cien años ahora abandona mi sistema y me duele dejarla. Siento como me araña para permanecer conmigo. Lucho contra ella porque sé que su efecto es ficticio; que mientras siga en mi, vivo un sueño voluntario, un bello encierro. Es como comer y comer y nunca saciar mi estómago aburrido.
-Ya. Abriste los ojos pero tu cuerpo todavía no responde, no se mueve. Las lágrimas arden encerradas en el hueco de los ojos que se mueven exaltados, es que han chocado contra el aire por primera vez en mucho tiempo. Resistí el frasco a tu lado, tenés que despertarte. 
-¿Podré alguna vez disfrutar algo sin caer en aquél vacío de nada, sin apagar mis luces, sin acomodarme y dejar que la morfina viva por mi? No sé como se vive. Nadie nunca me dijo, ¿porqué busco la muerte en vida? Qué vulgar, ni siquiera elegir, sino, tender a la comodidad. Temo mi propio automatismo que consume todo lo que tengo para mantenerse. Es estéril. No produce nada, gasta. Y cuando no hay más combustible me atraganto y siento la espina que por unos segundos hace que vea. Me saca del sueño: Estoy conectada, postrada en una cama. Fue mentira. Pensé que estaba respirando de en serio, pensé que esa persona era yo. Naturalicé mi mentira, mi infelicidad. Pensé que me estaba saciando, que estaba despierta.
-Pero entonces,... ahora te das cuenta que no sentías nada, no llegaste a sentir nada porque sabías que nada podía pasarte, si ya estabas muerta."

- Aura Serafina

domingo, 24 de febrero de 2013

aura letting go.

El no dormir se me hace natural
cuando te haces presente en mis noches.
El cielo estalla en truenos y cae una breve lluvia
y confundo con aquella voz ronca

Pienso en vos.
Que no sos mas que un recuerdo.
Tu fragmentada existencia pende de mi voluntad
y yo pienso,
mis ojos se vuelven hacia adentro
dejo de ver, imagino.

La lluvia cae indecisa, reposan sus gotas en el aire
denso de recuerdos.
Penosa existencia la de vivir con ojos dormidos
deseando una vuelta de tuerca.

Aura Serafina

martes, 8 de enero de 2013

Requiem de un amor de no enamorados

Me di cuenta que hace algún tiempo estoy desganada, como quien escala una montaña durante horas y ya no le queda agua y tiene todo el peso de su mochila encima y el paisaje ya perdió la belleza que inicialmente incitó a su exploración. 

Estuve callada durante bastante tiempo tambien, estúpidamente. ¿Porqué estúpidamente? A veces hay razones prudentes para callar. Pero no, ese no suele ser el caso conmigo, callar debería ser condenable a algún tipo de castigo medieval en mi caso. ¿Porqué callada? Por miedo a perder algo bueno. Pero una vez que se comienza a preservar y cuidar algo, este inicia su autodestrucción porque nada es preservable, todo cambia, e intentar mantener algo en un momento de una forma y alo mata. 

También logré darme maña para tirarme abajo, para verme débil y criticarme y no ser lo suficiente ni merecer cosas valiosas ni darme valor a mi, ni quejarme ni exigir lo debido. Porquería de situación cuando la batalla es interna y no hay forma de escaparle. Supongo que esta tambien fue causada por miedo. Pero llega un momento en que este deja de ser un mal a padecer y se vuelve un escudo tras el cual esconderse. Nunca me pude pelear con vos, a veces llegué casi casi, pero nunca lo logré porque no me veía apta para exigirte nada. Eso es poco amor propio. Pienso que si me hubiera enojado en el momento debido quizas...

La verdad es que sí, estoy mejor porque veniamos sosteniendo un peso de algo que ya no se movía por su cuenta, y más aún, me culpaba a mí misma por ello. El porqué no es importante en este momento, hay veces que no importan las causas o las razones científicas; y es preferible, simplemente abandonar la lupa de detective y sentir y hacer caso a eso. 

Se que en parte fuiste vos y en parte fui yo. Dejamos de ser actores en nuestra relación y nos convertimos en espectadores aburridos viendo episodios repetidos. Ya no prestabamos atención a la historia o a los personajes. Nos perdimos en la contradicción de querer (lograrlo) demasiado y no lo suficiente (como para hacerlo). Eramos un deseo, quizas. Nuestra propia utopía. Los dos salidos de experiencias feas, nos encontramos y quisimos, deseamos, aspiramos pero quizas hoy no era nuestro día y esa no era nuestra forma. Lo que sí encontramos fue sincero cariño y eso quizas, valió por todo. Pero quedó la tristeza de no concretar nuestro deseo, de no ir a donde quisimos o ver las peliculas o ser juntos quienes quisimos. Me quedaron tantas ganas de aprovecharte, lindo.

La extrema flexibilidad fue tambien, un problema. En mi. Permitir con excesiva soltura la personalidad, los gustos, opiniones y predominancia general de la otra persona por sobre mí. Una desproporción en nuestros caudales, uno muy abierto otro muy cerrado, mucha y muy poca presión. Ahí caimos. Un poco de todo, pero tambien un poco de esto. Yo dejé de ser yo, perdi un poco mis convicciones y opiniones por querer mimar las tuyas. Cada uno tiene su causa, hay que seguirla y nunca desvalorizarla.

Pienso en los lindos momentos, en nuestro último día juntos, en cómo estuvimos uno para el otro en los peores de momentos, en nuestro encuentro primero ese día de tanto calor que terminó en manos pegajosas y las hormigas dandose un festín con los restos de mi helado. Los dos fuimos un globo de esperanza. Ninguno sabía como poner su corazón ahí afuera ni cómo hacerlo funcionar, pero supimos acompañarnos y querernos como dos almas que se necesitaban. Nuestra sintonía no era la ideal o quizas no supimos encontrar la señal, pero algo hubo, algo fuerte. Tu boca gatuna, tus ojos llenos, hubiera querido el ultimo beso que fuera el primero y tu olor -seamos sinceros, no tan rico pero- tan increíblemente deseado se mantuviera un minuto más en mi. Recuerdo tu sonrisa enorme en nuestro encuentro luego de serenatearnos con el jazz de Joss, esa sonrisa que algun día espero volver a encontrar acercándose hacia mi. 

Me da lástima pensar que en la vida aprendes de las experiencias. Que son para aprender y no para meramente disfrutar o permanecer en ellas. Me da lástima que hayas tenido que ser un escalón, que pasamos cosas tan lindas y te quise tanto y vos a mi. No se si bastarán esos días que le dediqué a la lluvia emocional para no extrañarte o pensarte. No se qué fuiste, no se qué fuimos. Me perdí un poco en tu inmensidad y me alegro de tener la oportunidad de reencontrar y hacer valer la mía. Me da lástima nomás, no haberlo sabido hacer junto a vos. Por un momento te imaginé como mi Big, reencontrandonos en otros tiempos y otros lugares para hayar nuestra combinación perfecta. Quien sabe. Abriste para mi literalmente un mundo nuevo, y me alegra que hayas sido vos mi guía así como yo fui la tuya. Tan iguales pero tan increíblemente diferentes, te quiero mucho Ormaechea. Todavía no puedo hablar sobre vos sin llorar pero tengo muchas muchas ganas de que encuentres a alguien que te haga reír y que yo encuentre alguien que me haga reír y algún día nos podamos encontrar, abrazar y cantar juntos mientras tocás la guitarra.  

domingo, 30 de diciembre de 2012

Poema- Aura Serafina

Sobre ellas, me sucede el miedo.
Como todo miedo este tambien es uno estúpido.
He visto en mi tiempo ya muchas historias
y leído muchas vidas
y en ellas encuentro mi perseguidor

Huyo,
huyo de su sombra que me antecede
las imagenes se volvieron mi verdad
como el barniz sobre mis ojos
ya vive en mi.

Que el moebius repita su camino en mis pisadas
que no sea amor y sí nostalgia
del deseo que se desea
inercia que apaga el ser
con otro ser

Perder el hilo fuera del laberinto
tomar uno que no es el propio
y salir
en una libertad sostenida por mentira

Cuando dejó de hablar esa tarde
para escuchar
y nunca más pudo recolectar
la moneda bajo la lengua

y el sol se apagó y el interior se volvió cueva
y no hubo más un adentro, sino un
mero afuera.


miércoles, 7 de noviembre de 2012

"La Plaza"- Aura Serafina


     Veo un hombre viejo de pelo blanco almorzando en una plaza con su mujer. Él tiene el porte de un hombre joven, incluso lleva su mochila como tal. La mujer, de más o menos la misma edad está, sin embargo, más evidenciada dentro de los 60. Tiene un cuerpo esbelto y alargado y viste en tonos rojos y naranjas una pollera de vuelo que con un sutil esfuerzo, y a pesar de la pesadez del día que interfiere y somete todo a su paso, es sacada a bailar por una brisa. Y allí continúa la pollera que sorprende a la primavera en un alegre vaivén.
    Se levanta del banco, ligera, y tira las bandejas descartables de las que hace un momento comían el almuerzo para no demorar o gastar en la ceremonia de un restaurant. Ahora él también se levanta y juntos disponen a explorar el día. Dos jóvenes con traje de viejos para quienes el paso del tiempo no modificó sus estructuras y fuegos internos. Puesto que sólo es viejo quien se deja pisar por la vida y el entorno, condicionar o malear por deberes y costumbres. En cambio permanece eternamente joven quien no sacrifica su ser ante nada y sigue siendo ante todo.


     Una pareja, ahora jóvenes. Misma plaza. Sonríen, hablan y suavemente entran en el beso más dulce del mundo. Disfrutando lentamente cada nuevo contacto entre sus labios llenos de caricia, únicamente tensándose al reír por el amor que les cosquillea el cuerpo, pero no por eso dejando de besarse. Se miran en la maravillosa realización de la pureza que acontece en cada uno de sus encuentros.
    Él pone su brazo alrededor de su espalda y ella inclina su cabeza hacia atrás sobre él, emulando inconscientemente un beso de película. Sus narices se tientan. Sonríen. Ella le agradece con la mirada y él disfruta el momento con los ojos achinados de tanto besar y una sonrisa pícara. Sus cuerpos hablan por ellos, desean entrelazarse, acercarse; qué bello amor. Qué bella  la casualidad de dos personas que  tropezaron una con la otra.
     Ajenos al cuadro que trazan, se levantan, toman de la mano y como dos amigos disfrutando su compañía, se van de la plaza dejando la estela de aquel encuentro sobre el banco ahora más vacío que nunca, estático. El resto de los individuos en la plaza retornan sin más, las miradas a sus lecturas o a sus pares; miradas que durante unos minutos fueron partícipes de la efervescencia de un deseo ajeno al mundo real, que corría paralelo a él, intocado, protegido dentro de su propio cauce. Eterno.

Aura Serafina

lunes, 10 de septiembre de 2012

Sobre las descripciones

Variaciones de la Luz- Diana Ballessi

"Un revuelo naranja al poniente
en lucha libre con el violeta
donde se hace de repente un claro
verde como aquel rayo purísimo
perseguido en la juventud
y al fondo el coro de gallinetas
y un silencio al frente que corta
el tajo de luna con más silencio
y plata y noche hasta que sólo
quedan las luces de tu casa
a veces como mágicas naranjas
dulces y en la soledad amargas"


Encontré este poema y como siempre que veo algo que me gusta, me inspiro. Me dan ganas de retratarlo pero desde mis ojos o mis palabras o ideas. Adaptar la vida a mi subjetividad me parece una forma fascinante de crear porque en definitiva, nada se inventa, todo se adapta. Y es lo más dejar una huella tuya en algo.

Retomando. Ví este texto y me dieron ganas de escribir sobre la luz, tema complicado, pero a la vez desafiante, y me gustan mucho los desafíos. El otro día alguien describió a otra persona como llena de luz. ¿Qué significa eso? ¿Qué es esta imposibilidad de comprender abstracciones (que en mi vida ha sido lo que más natural me sale)? Supongo que solo queda algo por hacer: experimentar las diferentes formas de luz. Abrir mi conciencia y apartarme de definiciones convencionales y crear mi propio concepto, interiorizarlo.

Quiero ponerme al sol algún día, dejarme acariciar por sus brazos largos y cálidos y cerrar los ojos para escuchar los suspiros acarreados por la brisa que te hace estremecer la espalda con un chucho. Escuchar lo que tiene para decirme, lo que quiere que pase de su esencia al mundo a traves de mi, aquel vehiculo receptivo de sensaciones, de naturaleza y monstruosidades imperceptibles para el ojo demasiado centrado y racional. Perderme en la sensual abstracción que implican sus palabras; palabras en un lenguaje ajeno, siempre cambiante, precioso e inalcanzable. No tiene ley fija, su comprensión se apoya en la conjunción de factores espectaculares como una luna azul, de casualidades que toman un día a un transeúnte liviano e inocente y lo golpean con su realidad sorprendente. Cómo intentar describir ese vaiven de impercepciones coloridas, impensadas, blancas, puras. Fulminante en su ....

parece que ya empecé a escribir mi versión sin darme cuenta. Pero ahora estoy apenas siendo tocada por un rayito de luz que entra por la ventana mientras escribo en la compu. No, eso no. Quiero sumergirme en sus aguas densas y hacer precisamente lo que escribí un parrafo atras. Me voy a mi labor, el textito vendrá dentro de poco.

lunes, 3 de septiembre de 2012

"Peregrina de almas" - Aura Serafina

Qué patético, pensaba yo a veces. No se bien qué, pero lo pensaba. ¿Respecto a quien, a ella o a mi?

Recuerdo una tarde en el patio encontré un libro en el piso, escrito a mano, sentido y pesado. Quizás querría que lo encontrara, quizás nunca lo encontré, y lo que vi esa tarde fue por primera vez una puerta que alguien olvidó cerrar. Y entré, brevemente, dentro suyo. Pude observarla, explorarla y entenderla como si me escondiera detrás de sus pupilas. Me di cuenta que nunca la había visto realmente, había vivido con ella toda la vida y sin embargo, nunca había visto con claridad lo que había detrás de esa sonrisa de dientes perfectos y ojos marcados. La sentí dentro mío como nunca me animé a sentirme a mi misma.

Pequeña desesperanza. Suspiraba de manera mecánica, teniendo que recordárselo para no volver a perder el aliento. Aquel sentimiento la encontraba cada tanto y golpeaba de a punzadas precisas y asesinas en algún órgano imaginario adjunto, de seguro, a su corazón. Pero ¿dónde precisamente? Creo que ese era el problema, ni ella podía identificar donde ni qué o quien era su agresor. O en realidad, sabía exactamente qué era y donde la golpeaba, pero no lo veía. Era como estar sin estar, como un ciego que abre los ojos. No terminaba de controlar los pasajes entre su conciente y subconsciente. Un estilo de vida un tanto intermitente, como las luces de un semáforo. Su vida era una especie de fusión pasional y aburrida, secreta y abierta, intensa y superficial. Eran dos dentro suyo, o quizás más. El tema es que cada una de sus caras salía a relucir al momento de ser necesitada, algo así como un mecanismo para distribuir los pesos de sus problemas.
Esto la mantenía viva. O nunca se había animado a vivir sin ello. Nunca ser una entera, siempre fragmentos, siempre algo faltante, su vaso con una eterna pérdida, una grieta en la base. Diálogos interminables consigo misma. Una especie de favoritismo respecto al resto del mundo, sólo ella era testigo de sus proezas y potencialidades. Pero también lo era de sus soledades. 

Pequeña desesperanza. Por momentos temía no estar viviendo de manera real aquella relación. "¿Por qué estar juntoss, quiero, querés, qué es esto?" Pero en la vida no hay quién para responder este tipo de preguntas. No, ella sabía muy bien que en este barco estaba sola, como todos, que dependía de ella virar el timón hacia donde sintiera correcto. Pero no se animaba a hacerlo, no a manejar su barco, sino a evidenciar sus propios sentimientos a sí misma. Entonces, sola, en medio del mar; sola porque ni en ella misma podía contar. La vi partida. Partida en todos los fragmentos que la conformaban, desordenados, dispersos alrededor suyo como quien no sabe por donde empezar a armar un rompecabezas. 

En sus momentos de silencio la llegué a ver, librando intensas batallas consigo, sus ojos bailaban al son de la una guerra que sólo yo alcancé a ver, fascinada ante esta revelación a la que nadie más tenía acceso. Pude entender lo que ella ya sabía pero ignoraba. La supe entera. Encontré en sus palabras la expresión de su cuerpo y sus razones y sus palpitares, sus tristezas, sin que ella supiera siquiera lo que me estaba diciendo, a mi, casual visitante dentro de una mente agitada o incluso a sí misma en aquel diálogo unipersonal. Me sentí especial por entender lo que ella misma no llegaba a comprender. La vi más de lo que ella nunca pudo.

Patético. La vi a ella pero nunca llegué a verme a mi. 

martes, 21 de agosto de 2012

Corazón partido

Qué asco sintió en ese momento. Invadida por sensaciones agridulces no pudo contener la idea de que no era una víctima de la situación. Casi parecía como si la hubiera buscado, esa precisa, un plan maestro, casi macabro. Automutilación para dejar correr y escapar de su cuerpo aquella sangre que no le pertenecía, que alguna vez le había amamantado pero sabía que hoy solo podría envenenar el resto.

Tristeza y un tanto asustada de sí porque supo que ese corte de alma fue hecho por su propia mano, como una purgación, como sentarse voluntariamente en aquella silla de víctima esperando que cayera el acha, para excusar su liberación forzosa. Un camino un tanto cobarde y maquiavélico.

(primer bosquejo del texto, a revisar por la autora otro dia en el cual no tenga que madrugar)

jueves, 12 de julio de 2012

Poema- Aura Serafina

la izquierda, el naranja, las ideas primeras,
las pasiones inconstantes,
le pertenecen a ella, su aura manchada de
vida y deseos en una lucha abrasadora
como dos corrientes marítimas en un encuentro
explotan fuera de sus cauces
luchan por la soberanía, batalla estúpida
entre las dos caras de una misma moneda

Aura Serafina

lunes, 2 de julio de 2012

Atracción- Aura Serafina

Extraña pulsión, campo de fuerza
en el que me encuentro
atrapada, me sumerjo como mosca en la luz.

Como corriente de agua, río violento
me vuelco en tu estanque donde
esconde el secreto de mi atracción.
 
Proyecto de personas que actúan
como tal, se ensanchan de pasiones cruzadas
se ahogan en sus puertos vacantes.

Se aleja el salvavidas en la noche hambrienta
las manos se pierden en la espuma
salada desesperación de dos amantes que se buscan.

Aura Serafina

domingo, 1 de julio de 2012

Ladrón - Aura Serafina

Escapa por los callejones de mi memoria
secuestrando momentos
apropiandose de ellos, convirtiendolos en suyos
su huella
en todos ellos como un camino
rastro que me lleva a él
ladrón
en todas partes su aliento invade mis sentidos,
desintegra mis musculos
como un alcohol me hace suya y conmigo
mis posesiones.
En todo deja su marca
como una firma marca mi piel
adelantándose a mi caminar, al paso de mis días.

Aura Serafina

sábado, 16 de junio de 2012

"Peligro en lo alto"- Aura Serafina

Los caracoles huyen desesperados
hablan en francés
entre gritos
incendios del gigante que con
pisadas derrumba la tierra.

Corazas de ratas asustadas
penan la vida que nunca eligieron.
Ojos que esconden y disimulan
que desean territorios prohibidos

Ahora, traducidos los pensamientos
en caos
ideas que retumban contra realidades
como arlequines traviesos
confunden y siembran hierbas
que recorren la noche y atrapan el aire.

El libre discurrir de los peatones que
caen como oleadas de agua sucia
por las alcantarillas
indiscriminadas, ensucian
tiñen los ocasos de enamorados relucientes.

Aura Serafina

"Algún Encuentro" - Aura Serafina

Si algún día te encontrás caminando
sólo en un parque
recóndito pensame, deseame,
apareceré como una ninfa a asfixiarte entre mis brazos
y morderte el cuello hasta brotar tu sangre.

Cerrando los ojos
privándolos de la vida
tu tarea es sentirme y respirar
mis caricias eternas, el perfume de mi piel
en nuestro propio espacio
vacío
tan delicado, creado,
etéreo.

Espacio puro, que cuando es violado en un
intento de alcanzarme me diluyo
en el rocío de tu sombra.
Lo que queda de mi.

(inspired en el mito de Orfeo y Eurídice.)
Aura Serafina